Los datos de localización han conseguido cambiar nuestra vida diaria. Desde mapas para direcciones hasta filtros personalizados según la geolocalización en nuestros snaps. Podemos saber dónde estamos en un instante y etiquetar esa información en una fotografía para subirla a Internet.

La expansión de los smartphones, la posibilidad de tener conexión a internet en cualquier momento y lugar y la tecnología de localización han propiciado un ambiente de constantes mejoras en el ámbito del marketing.

El impacto de la geolocalización está en constante crecimiento: las marcas buscan herramientas de segmentación que les permitan llegar a sus públicos objetivos de la manera más eficiente posible.

La geolocalización ha surgido como una herramienta muy valiosa para entender el comportamiento del consumidor, generar tráfico y mejorar los beneficios.

El creciente uso de los smartphones y aparatos móviles con GPS genera una cantidad enorme de información geográfica y de comportamiento. Los consumidores confían en sus móviles para compras, sea para comprar un café o buscar un producto en una tienda. Según un estudio de Pew Institute, “el 74% de los adultos mayores de 18 años que poseen un smartphone dicen utilizar su teléfono para conseguir direcciones u otra información basándose en su ubicación actual”.

Las tecnologías de geolocalización consiguen información relevante, sobretodo sobre usuarios online, sin infringir ningún delito sobre la privacidad. No aparecen cookies, no se extrae información personal ni historial web. Los vendedores reciben solamente la información de localización que necesitan, nada más.

El poder identificar a un target a través de la geolocalización IP permite a las marcas desarrollar herramientas para obtener una gran cantidad de información de cupones de descuento, ofertas online, banners, etc. El objetivo es ofrecer los productos adecuados a los compradores adecuados en el momento y lugar adecuado. A la vez, permite a las marcas integrar de manera más eficiente las campañas online y offline a nivel local.

Podemos afirmar que los negocios locales son, potencialmente, unos de los más beneficiados por este avance, ya que no suelen buscar alcanzar a la gran masa, sino a un público muy definido. Tanto los negocios locales como las grandes empresas están obligadas a conocer los hábitos, gustos y preferencias de sus seguidores para optimizar resultados si lo que pretenden es comercializar sus productos y servicios a determinados grupos de personas.

En definitiva, es evidente que la tecnología ofrece una gran cantidad de datos pero debemos conseguir acabar con la sensación actual que tienen los públicos de estar “controlados” por las marcas. La información de este tipo utilizada en exceso podría hacer que el potencial positivo de la geolocalización se convirtiera rápidamente en algo negativo.

Al final las marcas deben aprender a utilizar a la perfección esta información, y cuanto más exacta sea la segmentación por geolocalización, mejores serán los resultados obtenidos, tanto por anunciantes como por plataformas digitales.